Nudos Bondage y otros consejos para obtener el placer

Hay varias razones que llevan a las personas a buscar nuevas maneras de obtener placer en el momento de tener relaciones sexuales. Después de lograr sentirse cómodos y confiados en sus relaciones sexuales, muchas parejas deciden aventurarse en nuevas fantasías y técnicas para no dejar que su vida sexual caiga en la rutina, o simplemente otras personas sienten curiosidad acerca de lo que quieren lograr en el sexo.  Nudos bondage, esposas, cadenas… existen muchas formas de lograrlo.

nudos-bondage-1

Las mejores experiencias sexuales suelen ocurrir cuando se pueden usar todos los sentidos, sin embargo, si tú no puedes hacer uso de un cierto sentido como la vista o el tacto, por ejemplo, aumentas en forma significativa la percepción de otros y es ahí en donde se encuentra el sentido de asumir la servidumbre en el bondage.

Nudos Bondage y servidumbre

La servidumbre es una especie de fetichismo que consiste básicamente en utilizar los llamados nudos bondage para  atar e inmovilizar de forma consensuada  a la pareja, puede haber o no penetración como en cualquier relación sexual.

Aunque por lo general este fetiche no es necesariamente una práctica sadomasoquista, sino solo un juego de preámbulo, si forma parte de una fase inicial de lo que conocemos como BDSM.

Algunos consejos para obtener mayor placer

Antes que nada asegúrate que tanto tú como tú pareja se sientan cómodos. El uso de Nudos Bondage requiere de algo de práctica.  Los nudos deben ser lo suficiente mente eficaces como para impedir que el sumiso pueda hacer uso de sus manos o en algunas ocasiones también de sus pies. Pero en ningún momento deben causar dolor o cortar en forma alguna la circulación de la sangre.   Debes prestar especial atención en este aspecto.  El sumiso puede padecer algo de dolor al intentar desatarse, pero debe hacerlo a voluntad, y sintiendo placer en ello.

A la hora de iniciarse en las prácticas de esclavitud, conviene iniciar de abajo hacia arriba. Sentir el placer de disponer a voluntad de un cuerpo y de todos los placeres que pueden de él derivarse, debería bastar para una primera sesión.

Es la oportunidad de gozar de una amplia variedad de tonos y texturas sexuales, utilizando, plumas, hielo, calor, telas como la seda, la lengua, los dedos, los juguetes sexuales etc.

Las plumas o los tejidos de seda se convierten en herramientas muy atractivas cuando se usan en esta situación. Se convierten en excitadores que vuelven locos los neurotransmisores al entrar en contacto con la piel.

Contrariamente a lo que muchos piensan, con la práctica de la servidumbre no se está violando otra persona mientras está inmovilizada.  Es una forma de disfrutar la relación natural de dominio y sumisión que existe en la sociedad y que practicamos a diario, solo que con mayor creatividad y con los permisos debidos

Finalmente recuerda que debes tomar todas las precauciones necesarias para asegurarte de que tú y tu pareja puedan tener un máximo de placer y las mínimas molestias durante la práctica de la servidumbre.

Tipos de Nudos Bondage

nudos-bondage-5

nudos-bondage-4

nudos-bondage-2

bondage

Imágenes Bondage. ¿Cómo imaginamos el BDSM?

Cuando pensamos en sexo extremo y sumisión son muchas las imágenes bondage que nos vienen a la mente. Por supuesto, la imaginación vuela y a veces se desborda fijando en nuestra cabeza una idea errada de lo que es el bondage.

Por supuesto, para aquellos que no disfrutan del BDSM, la mera mención de alguien que está feliz de ser controlado, humillado o sintiendo dolor, agota por completo su noción de bondage. Lo cierto es que la noción del BDSM o Bondage varía de persona a persona. Empecemos por presentar algunas imágenes literarias del bondage.

Imágenes Bondage

Imagen 1: El sumiso.

“En la cama, desnudo, ojos vendados y atado a la cama. Aunque no puede ver, está seguro de que lo observan. Se puede sentir alrededor. Se percibe en el aire. Las cuerdas en las muñecas molestan, podrían estar menos apretadas, pero tal vez no sería tan placentero. En cuanto la desnudez, realmente no puede estar seguro de que en verdad lo está. Sin el tacto y sin la vista, es difícil comprobarlo. Buscar sensaciones en resto del cuerpo es la única forma de indagar algo sobre la condición actual. ¿Solo hay una persona en la habitación? Aún así, lleno de incertidumbre, el sumiso disfruta del “casi” contacto de unas manos que se deslizan suavemente sobre su cuerpo. En algún momento logra percibir un sonido parecido a una respiración agitada que lo excita. Los pezones están tensos, el ritmo cardíaco se acelera cuando siente una especie de melaza que se derrama entre sus piernas…”

bondage-sumision

Imagen 2: El dominador.

“Está de pie, a su lado. Puede ver claramente ese cuerpo desnudo, atado a la cama, a la espera de placer sin límites.  Logra percibirla la dificultad cada vez mayor que le representa la lucha por no entregarse por completo.  Ese cuerpo está a su merced… está expuesto a la voluntad de cualquiera de sus caprichos y eso lo excita… ¿o la excita?  Por su puesto, ver ese cuerpo retorcerse buscando cualquier señal, cualquier información disponible ya es un placer que paga la boleta. Logra detectar una leve sonrisa en los labios de ese rostro, tal vez como resultado de una inminente erección. La expectativa es lo más placentero de esta fase del juego. Pero debe terminar para traspasar la frontera del placer total.”

Como podemos apreciar, estas imágenes de bondage descritas aquí no son una sesión de tortura desproporcionada y absurda. Es importante entenderlo así para lograr descifrar el propósito principal del BDSM. No es tortura sin sentido. El placer está en ambos niveles de la cama. Tanto el sumiso como el dominador lo sienten así. Después de todo, el sadismo y el masoquismo son dos caras de una misma moneda. La moneda del placer que, a veces cuesta tanto ganar.

Las posibilidades en adelante, a partir de estas imágenes, son ilimitadas. Ellos, como nosotros, que los atisbamos a la distancia, desde el terreno de la fantasía y la imaginación, sienten placer con la sola evocación de estas escenas.

dominante-bdsm

Bondage. ¿Es una práctica machista?

Olvidemos el concepto errado según el dual el Bondage es algo para gente enferma y anormal que solo piensa en sexo las 24 horas del día, y que sale a la calle disfrazada con ropa de látex. La mayoría de practicantes de esta tendencia sexual, son personas perfectamente normales, que estudian, trabajan, tienen citas de negocios, están casados y tienen una familia típica.

Muchas personas utilizan de forma tangencial elementos de esta subcultura, sin adentrase en ella, solo que con menor intensidad. En una relación sexual “normal”, son comunes los pellizcos, morder los senos, halar el cabello e incluso utilizar palabras no adecuadas para el lenguaje rutinario.

Somos presa del fetichismo, pero nos negamos a aceptarlo.  Vivir las fantasías y llevarlas hasta la más cercana realidad, forma parte de nuestros instintos y de nuestra necesidad de exploración y conocimiento de la pareja, lo cual incluye por supuesto, la dominación y la sumisión.

¿El Bondage es esencialmente machista?

Algunas personas rechazan de plano el Bondage o el BDSM, bajo la falsa premisa de que se trata de una subcultura sexista. Nada más incorrecto. Encontramos formas de parcialidad sexual más evidentes en los deportes, la música e incluso en la política.

En el BDSM o cualquiera de sus variaciones, hay espacio para todos y para todas, ya que el rol de gobernante o sumiso lo elige la misma pareja por consenso y generalmente se alternan en el cumplimiento de esas funciones.

Uno de los argumentos utilizados por algunas personas, para clasificar estas tendencias sexuales como machistas, es el de que incluso, cuando las mujeres asumen el control, realmente lo están haciendo para tratar de agradar a los hombres.

Lo anterior tampoco significa que el BDSM o cualquier subcultura que implique sometimiento y dominación sean feminista o subversiva. Por el contrario, este es un espacio para la liberación total de cualquier estereotipo sexista y sexual.  Cualquier norma o reglamento de la sociedad queda abolido durante el juego y la decisión de someterse o someter es libre y autónoma.

Una mujer sumisa en BDSM, está haciendo una elección autónoma sobre su propia vida sexual. Una elección no convencional, que la diferencia del colectivo. Puede igualmente decidir gobernar, y de cualquier forma estará agradando a su pareja y su pareja la estará satisfaciendo a ella.

¿El dolor forma parte indispensable del Bondage?

No. Algunas personas quieren el dolor, simplemente porque sienten el placer de una forma diferente y más intensa en la piel. Otros lo ven como una forma de superar sus propios límites. Pero otros lo que buscan es sentir la humillación o proporcionarla. La subyugación física y la tortura, sin producir dolor también son parte de esta tendencia.

Por otra parte, cuando el cuerpo humano está expuesto a demasiado dolor, libera endorfinas, que pueden causar una verdadera oleada de placer en algunos sumiso.

Por lo general, los recién iniciados en estas práctica, no utilizan el dolor como un instrumento de placer. Es accidentalmente, por un mordisco o por una bofetada ocasional que llega a descubrir y a disfrutar lo más oscuro del BDSM.

 

 

Bondage Extremo. Algunas ideas para llegar al límite

La práctica de juegos sexuales del tipo BDSM, es muy diversa y por tanto, es imposible conocer todo sobre ella en un solo texto.  A menudos, los interesados en ingresar en este mundo, no encuentran la información adecuada, o, encuentran textos en donde apenas se esboza lo básico de esta tendencia.  Para los interesados en Bondage Extremo, traemos algunas ideas que pueden poner en práctica con sus parejas, y que resultan, seguras y divertidas para los iniciados en lo más extremo de estos juegos:

Fantasías y prácticas habituales en Bondage Extremo

  • Juego de Mascotas: El sumiso, se comporta como una mascota, y el gobernante asume el papel de un hombre al que le gusta la zoofilia. Por lo general, el sumiso es un perro o un gato. El juego incluye el uso de herramientas como platos para animales, collares, correas e incluso bozal.
  • El juego del Pony: Es una variación más específica del anterior. El sumiso asume el papel de un caballo pony, que es montado, literal y sexualmente por el gobernante, quien utiliza arneses. Se suele practicar en grupos de parejas, con el fin de llevar a cabo carreras de potros humanos.
  • Age Play o el juego de la edad: El sumiso se comporta como un bebé. Por ello, se debe afeitar totalmente, incluso en sus genitales y se le obliga a usar pañales, para provocar la sensación de humillación y vulnerabilidad. La premisa del juego es que el bebé, se ha comportado mal y merece ser castigado. Por supuesto, el juego tiene ciertas implicaciones pedofilias.
  • Ordeño de la próstata: Se refiere a la práctica de cierta estimulación de la próstata, sin tocar el pene, para provocar la expulsión de esperma sin que medie un orgasmo. Los practicante de castidad a largo plazo, por lo general acuden a este método, con el fin de evacuar espermatozoides, ya que la medicina considera que tal hecho predispone a la aparición de cáncer de próstata.
  • Tortura del pene y del escroto: Son una serie de prácticas que causan intenso dolor en los genitales masculinos. Para causar el dolor se pueden utilizar látigos, abrazaderas, geles a altas temperaturas o por el contrario muy bajas.

También se puede introducir una sonda en la uretra, lo que causa un dolor severo, pero también un gran placer. Esto puede conducir a una expulsión de orina, la cual representa gran placer tanto del que orina como del que lo ve hacerlo.

  • Consenso de no consensual: Puede parecer ilógico, e ir contra una de las reglas de oro del BDSM, pero que en Bondage Extremo o BDSM extremo puede valer. El sumiso acepta que el gobernante supere los limites hasta donde crea necesario. Anula todas las reglas y permite al gobernante hacer lo que desee con el sumiso.
  • Edge play: O juego al límite, considerada la forma más pesada del Bondage. Llega a bordear el peligro para el sumiso. Estas prácticas, fuera de todo control, utilizan herramientas eléctricas, fuego, cuchillas, armas e incluso golpes y agresiones física violentas. Puede ser conveniente que un tercero, que  no intervenga en el juego, este preparado para detener el juego ante el riesgo inminente de la integridad de uno de los participantes.